Fundación de Castilla-La Mancha para la Diabetes (FUCAMDI)
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LA DIABETES
GUÍA BÁSICA

(12/02/2008)


GUÍA BÁSICA PARA EL AUTOCONTROL DE LA DIABETES TIPO 1 EN LA EDAD PEDIATRICA
 

M.J. BALLESTER
P. GIRALT
E. PALOMO
L. ZAPATA


1. CONCEPTOS GENERALES


1.1. DIABETES

La diabetes es un grupo de enfermedades en la que se produce un aumento del azúcar (glucosa) en la sangre. A esto le llamamos hiperglucemia.
Se puede producir por distintos mecanismos:
- Porque el páncreas no produce insulina: Diabetes tipo 1.
- Porque la insulina que produce el páncreas no actúa correctamente: Diabetes tipo 2. Con el paso del tiempo, el páncreas también deja de producir insulina como en la diabetes tipo1.

La diabetes de los niños, por regla general es la diabetes tipo1, en la que el páncreas deja de producir insulina. Depende de factores genéticos y ambientales.

1.2. INSULINA

La insulina es una hormona que trasporta azúcar al interior de las células para que éstas produzcan energía, por eso si falta la insulina, el azúcar se acumula en la sangre.

1.3. SÍNTOMAS DE DIABETES

Cuando se acumula azúcar en la sangre tiene que eliminarse por la orina y esto lo hace arrastrando agua, por lo que se tienen muchas ganas de orinar (poliuria) y mucha sed (polidipsia) para compensar el líquido que se pierde.
Por otro lado, la falta de energía que se produce en el interior de las células produce cansancio (astenia) y mucho apetito (polifagia).
Además se busca otra fuente de energía que son las grasas y las proteínas por lo que se pierde peso, a pesar de estar comiendo más de lo habitual.
Si siguen elevándose los niveles de azúcar, los síntomas empeoran por la cetosis que se produce al no poder utilizar el azúcar y quemar las grasas. Aparecen entonces síntomas como nauseas, vómitos, dolor abdominal a veces muy intenso y dolor de cabeza (cefalea). Los cuerpos cetónicos dan al aliento un olor muy característico a cetona, como a manzanas y aparecen en la orina (cetonuria)
Si la situación se agrava aún más, la respiración empieza a ser agitada y puede presentarse adormecimiento hasta llegar al coma diabético.
Cuando se inicia el tratamiento con insulina los síntomas mejoran. En un gran porcentaje de los niños se produce una fase de remisión parcial de la enfermedad en la que disminuyen mucho las necesidades de insulina. Este periodo conocido como “luna de miel” es de duración variable, pero finalmente se instaura la fase de diabetes total

1.4. COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES

La diabetes a largo plazo afecta a múltiples órganos produciendo complicaciones. Es muy raro observarlas en la edad pediátrica, pero es muy importante, desde el inicio de la enfermedad tener un buen control y establecer unos buenos hábitos para retrasarlas o impedir su desarrollo.
1. Nefropatía diabética: Es la afectación del riñón por un mal control de la diabetes. El primer signo analítico es el aumento de la albuminuria (eliminación de proteínas en la orina). Es importante mantener un buen control de la tensión arterial , aparte del control adecuado de la diabetes.
2. Neuropatía diabética: Es la afectación del sistema nervioso periférico, los síntomas que produce son hormigueo, acorchamiento, frialdad, dolor o perdida de sensibilidad en los dedos de los pies.
3. Retinopatía diabética: es la complicación mas frecuente. El factor mas relacionado con su desarrollo es el tiempo de evolución. Como en el resto de las complicaciones crónicas, es importante el buen control de la enfermedad.

2. LA INSULINA

2.1. DEFINICIÓN

Es una hormona que produce el páncreas y que regula el azúcar de la sangre.

2.2. TIPOS DE INSULINA

El tratamiento con insulina intenta imitar la secreción del páncreas igual que cuando no se padece la enfermedad. El páncreas produce una insulina basal y picos de insulina para cubrir el incremento de azúcar en la sangre después de las comidas.

Las insulinas que utilizamos serán de acción lenta, imitando con éstas la secreción basal o bien de acción rápida con las que imitamos los picos de insulina que se producen con la ingesta de alimentos

2.2.1. INSULINAS DE ACCIÓN LENTA

NPH ó intermedia: El nombre comercial puede ser Insulatard o Humulina NPH. Su aspecto es blanco lechoso, (el resto de las insulinas deben presentar un aspecto claro traslúcido sin grumos).
Tiene un inicio de acción en 1h -2 h, máximo pico de acción de 4-8 horas y dura 12- 18 horas. Para cubrir las necesidades basales necesita ser inyectada 2-3 veces al día.
 


Glargina: El nombre comercial es insulina Lantus. Es de aspecto transparente. Tiene un inicio de acción en 2 horas y dura 20-22 horas, sin picos de acción. Se suele utilizar en una sola dosis al día.

Detemir: El nombre comercial es insulina Levemir. La duración depende de la dosis, puede durar unas 20 horas con una disminución de su acción a las 10-12 horas.

2.2.2. INSULINAS DE ACCIÓN RÁPIDA

Regular: El nombre comercial es Actrapid o Humulina Regular. Tiene un inicio de acción ½ h, el pico máximo de acción entre 2-4 horas y dura 6-8 horas.
 


Análogos de insulina de acción rápida; Insulinas lispro y aspart: Los nombres comerciales son Humalog y Novorapid respectivamente. Tienen un inicio de acción en 10 minutos, un pico máximo de acción entre ½ h – 1h ½ y duran 3-4 horas.
 


2.3. PAUTA DE INSULINA

La pauta de insulina ideal en el régimen de inyección basal –bolus que incluye una o varias dosis de insulina lenta y varias dosis de insulina de acción rápida antes de las principales comidas.
 


2.4. VARIACIÓN DE LAS DOSIS DE INSULINA

Se debe esperar 2- 3 días antes de modificar la dosis de insulina, para ver que las variaciones del azúcar no dependen de ningún otro factor.
Se modificará preferentemente la dosis de insulina rápida que actué en ese momento.
Los cambios deben ser de 1 en 1 unidad o de 10 % de la dosis que están modificando .

2.4.1. ANÁLOGOS DE INSULINA DE ACCIÓN RÁPIDA; INSULINAS LISPRO Y ASPART

La dosis del desayuno se modificará en función de los controles de azúcar de media mañana; la dosis de la comida, en función de los controles de la merienda; la dosis de la cena en función de los controles de media noche.

2.4.2. REGULAR

La dosis del desayuno se modificará en función de los controles de azúcar de media mañana y antes de la comida; la dosis de la comida, en función de los controles de la merienda y cena; la dosis de la cena en función de los controles de media noche y madrugada.

2.4.3. NPH Ó INTERMEDIA

La dosis de la mañana se modificará en función de los controles de azúcar de la hora de la comida, merienda y antes de la cena; la dosis de la cena se modificará en función de los controles de madrugada y antes del desayuno; la dosis de la comida (en caso de precisarla) se modificará en función de los controles de cena y media noche.

2.4.4. GLARGINA Y DETEMIR

Las insulina Lantus y Levemir se ajustarán si la glucemia tiende a subir o a bajar en los periodos del día donde no están actuando las insulinas rápidas. Lo más sencillo es fijarse en la madrugada cuando sólo existe la acción de la insulina basal y, por lo general, no se toman hidratos de carbono que puedan elevar la glucemia.

3. ALIMENTACIÓN EN EL NIÑO CON DIABETES

3.1. PRINCIPIOS GENERALES

- La alimentación de un niño con diabetes debe ser igual a la del resto de la familia tanto en calorías como en proporción de azúcares, grasas y proteínas.

- Debe ser sana y equilibrada; es decir, debe aportar todos los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo y crecimiento del niño corrigiendo los posibles errores dietéticos de la familia.

- Se debe adaptar a la pauta de insulina y al perfil glucémico, para evitar así hiperglucemias e hipoglucemias.

- Debe ser agradable y variada para preservar el componente social y placentero de la comida; así el niño no se sentirá enfermo o diferente a los demás.

3.2. ¿QUÉ SON LOS HIDRATOS DE CARBONO?

- Es lo que comúnmente se conoce como azúcares.

- Deben aportan entre el 50-60% de las calorías diarias tanto en el diabético como en el no diabético.

- Existen 2 grupos:

     - De absorción rápida: están formados por solo 1 ó 2 moléculas y, por eso, se digieren con facilidad y pasan rápidamente a la sangre. Son los preferidos para remontar las hipoglucemias. Se encuentran en las frutas (sobre todo en zumo) y en preparados de glucosa.

     - De absorción lenta: están formados por la unión de muchos hidratos de carbono simples. Para absorberse necesitan ser transformados en el intestino en azúcares simples, y por eso tardan más en absorberse. Nos interesan 2:
          - Almidón: está en las verduras, pastas, arroz, legumbres y hortalizas.
          - Fibra: enlentece el paso de los azúcares a la sangre y evitan las hiperglucemias.

- Para la alimentación del niño con diabetes se puede diferenciar entre:
     - Alimentos libres: tienen menos del 5% de hidratos de carbono.
 


LISTA DE ALIMENTOS PERMITIDOS LIBREMENTE


Carnes y embutidos
Pescados
Huevos
Quesos, requesón y mantequilla
Ciertas verduras y hortalizas (acelgas, ajo, apio, berenjena, berros, brécol, calabaza, calabacín, cardo, col, coliflor, endivias, escarola, espárragos, espinacas, judías verdes, lechuga, nabos, pepino, puerro, repollo)

 


El hecho de que sean libres no significa que se puedan comer grandes cantidades sustituyéndolos por otros alimentos, ya que eso haría que la alimentación no fuera equilibrada y podría resultar perjudicial, como se verá más adelante.


     - Alimentos desaconsejados: tienen gran cantidad de azúcares de absorción rápida y provocan hiperglucemias en el niño con diabetes.

 


LISTA DE ALIMENTOS DESACONSEJADOS

Zumos de frutas naturales y comerciales
Refrescos comerciales (Coca Cola, Fanta,…) excepto light sin fructosa
Algunas frutas como los plátanos muy maduros o los higos, las frutas escarchadas, los dátiles y las compotas
Pettit Suisse y flanes y natillas comerciales
Caramelos, pasteles, bollería y chocolate
Helados
Mermeladas y jarabes
Leche condensada y de almendras
Frutos secos
Bebidas alcohólicas
Miel y azúcar
Alimentos especiales para diabéticos

 


     - Alimentos permitidos en cantidades medias: con ellos se seguirá el método de las raciones, donde 1 ración equivale a 10 gramos de hidratos de carbono.
En general, el número de raciones diarias que corresponde a cada niño se obtiene sumando 10 + la edad en años (por ejemplo: para un niño de 5 años serían 15 raciones), aunque se debe individualizar para cada caso según lo que quiera comer el niño y según la insulina que se ponga. Es necesario tomarse las raciones indicadas para evitar hipoglucemias.
Al inicio de esta práctica, los alimentos deben pesarse. Con el paso del tiempo y la práctica diaria, el cálculo es más sencillo y no suele necesitarse pesarlos diariamente.

 


CANTIDAD DE ALIMENTOS RACIONADOS QUE CORRESPONDE A 1 RACIÓN

Productos lácteos:
          200 cc de leche (1 vaso)
          2 yogures naturales (cada yogur de sabor es entre 1,5 y 2,5 raciones)

Féculas:
          20 gr. de pan (blanco o integral)
          1 rebanada pequeña de pan de molde
          2 bizcotes
          2 galletas tipo María
          20 gr de bollo suizo
          14 gr de Corn Flakes
          12 gr de Rice Krispies
          12 gr de harina de trigo (1 cucharada)
          50 gr de legumbres cocidas (17 gr de legumbres crudas)
          50 gr de pasta cocida (12 gr de pasta cruda)
          50 gr de patata cocida, 33 gr de patatas fritas, 17 gr de patatas chips
          33 gr de arroz cocido y lavado y 20 gr de arroz en paella

Frutas:
          100 cc de zumo (medio vaso)
          100 gr de naranja, manzana, pera o melocotón
          50 gr de plátano, uvas, higos o chirimoyas
          150 gr de sandía o melón
          180 gr de fresas
          20 gr de frutos secos
          70 gr de ciruelas, cerezas, fresquillas, kiwi o piña

Verduras y hortalizas:
          100 gr de guisantes o habas cocidos
          100 gr de remolacha cocida
          100 gr de cabolla (cruda, frita o asada)
          150 gr de zanahoria cocida (100 gr si es cruda)
          150 gr de pimiento (crudo o asado)
          150 gr de alcachofas (fritas o asadas)
          175 gr de setas o champiñones (fritos o asados)

 


     - Hay que saber que dos alimentos con la misma cantidad de hidratos de carbono no siempre elevarán igualmente la glucemia. A este efecto se le conoce como índice glucémico, y se obtiene comparando el aumento de glucemia de un alimento en relación al conseguido por el pan (que se toma como referencia).

¿Qué factores influyen en el índice glucémico?

     - Como ya hemos visto, el tipo de hidratos de carbono: de absorción rápida o de absorción lenta.
     - La presencia de grasa y/o fibra, ya que enlentecen la absorción.
     - El método de preparación de los alimentos.
     - El grado de madurez en el caso de las frutas.

Los alimentos con un índice glucémico bajo son, por lo tanto, los más aconsejables. En este grupo se incluyen las legumbres, las verduras y las pastas. Otros, como el pan, el arroz y las patatas tienen un índice mayor por lo que se deberán tomar con un mayor control. En el caso de la fruta, elevará más la glucemia si se toma en zumo y menos si se toma con piel (tiene más fibra).

Teniendo todo esto en cuenta, hay que procurar tomar los azúcares de absorción rápida con otros alimentos (por ejemplo en las comidas principales), para así enlentecer su absorción en la medida de lo posible y que no produzcan una gran subida de glucemia.

Aún así, la mejor forma de saber cuánto eleva la glucemia un alimento es midiéndose la glucemia después de la comida; de ahí la importancia de los autocontroles.

     - ¿Cómo puedo conocer la cantidad de hidratos de carbono que tiene un alimento prefabricado?
Para ello habrá que mirar, cuando estemos en el supermercado, la etiqueta donde se detalla la composición del producto. Por ejemplo, tenemos una pizza de 450 gramos y, según la etiqueta, tiene un 30% de hidratos de carbono.
     - La etiqueta dice que tiene 30 gramos de hidratos de carbono por cada 100 gramos de pizza.
     - Si el total de la pizza tiene 450 gramos, ¿cuántos hidratos de carbono habrá en total en ella?
                         100 gramos de pizza --------------------- 30 gramos de HC
                         450 gramos de pizza  ------------------            X

X es lo que queremos conocer: es decir, el total de hidratos de carbono, y por tanto de raciones que tiene toda la pizza para saber cuánto podrá comer. Para ello se hace una sencilla operación matemática que consiste en una regla de tres:

X = (30 x 450)/100 = 135 gramos

Como sabemos que 10 gramos son 1 ración, 135 gramos serán 13 raciones y media.
Por lo tanto, si le damos la mitad de la pizza serán unas 6 raciones y media y si le damos una porción de un cuarto, le estaremos dando unas 4 raciones aproximadamente.

Así podemos hacer con cada uno de los productos que veamos al ir a comprar.
Además, existe una regla muy sencilla para calcular cuántos gramos de un producto equivalen a 1 ración, que consiste en dividir 1000 entre los gramos de hidratos de carbono que hay por cada 100 gramos de producto. En el ejemplo que hemos puesto será:

1000/30 = 33 gramos de pizza serán 1 ración

¿QUÉ EDULCORANTES SE PUEDEN UTILIZAR?

     - De los edulcorantes artificiales los más aconsejables son la sacarina, el acesulfamo K y el aspartamo, si bien éste último se altera con las altas temperaturas, por lo que no sirve para elaborar platos calientes.

     - Los productos industriales suelen tener mezcla de edulcorantes por lo que es importante mirar el contenido en las etiquetas. El sorbitol se absorbe en pequeñas cantidades, por lo que no va a producir grandes elevaciones de la glucemia, mientras que la fructosa puede elevarla horas después de su ingesta. Por ello, no se recomienda el empleo habitual de estos edulcorantes, debiéndose consumir con precaución los productos que los contengan.

     - En general, son más recomendables los postres hechos en casa porque conocemos cuál es su composición.

3.3. ¿QUÉ SON LOS LÍPIDOS?

     - Es lo que conocemos como grasas. Son compuestos que constituyen la reserva energética del organismo, de forma que cuando se acabe la energía de los hidratos de carbono utilizamos las grasas como fuente de energía.

     - Se encuentran tanto en los vegetales (grasas insaturadas), como en los productos de origen animal (que sobre todo tienen grasas saturadas). Aunque el organismo necesita ambos tipos, se considera que las insaturadas (están en los vegetales y en el pescado azul) son más beneficiosas para la salud.

     - Los diabéticos tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, para las que el exceso de grasas es perjudicial. Por ello tenemos que limitar la cantidad de grasas que damos a estos niños.

     - Para ello tenemos que conocer cuáles son los alimentos con mayor contenido en grasas saturadas:
          - Vísceras y productos de casquería.
          - Mantequilla, la mayoría de las margarinas, la nata y el queso curado.
          - Huevos (la yema).
          - Embutidos y carnes rojas (sobre todo de cerdo y cordero).
          - Aceites de palma y coco (se emplean en la bollería industrial).
          - En general, todos los alimentos rebozados o empanados.

     - Teniendo todo esto en cuenta, será recomendable seguir los consejos siguientes sobre alimentación:
          - Cocinar los alimentos preferiblemente a la plancha y utilizando aceite de oliva cuando se necesite
            (para freír o para aliñar).
          - Consumir pescado mejor que carne, y de ésta última es preferible el pollo, el pavo, la ternera y el
            conejo, intentando comerse la parte magra de la carne y eliminando la piel y la grasa visible.
          - No tomar más de 2 huevos por semana.
          - A partir de los 4 años, es mejor consumir leche y derivados que sean semidesnatados.

3.4. ¿QUÉ SON LAS PROTEÍNAS?

     - Son unos componentes que se encuentran sobre todo en los productos de origen animal (carnes, pescados, productos lácteos y clara de huevo) aunque también están presentes en los vegetales, y están implicadas en multitud de funciones de nuestro organismo.

     - Son también una fuente de energía, aunque solo se utilizarán después de los azúcares y de las grasas; es decir, en situaciones de ayuno muy prolongado.

     - Aunque están presentes en muchos alimentos libres, los diabéticos no deben consumir proteínas de forma excesiva, porque podría producirse un daño renal.

3.5. ¿CÓMO DISTRIBUIR LAS COMIDAS A LO LARGO DEL DÍA?

     - Debe ser individualizado para cada niño en función de sus hábitos y de la pauta insulínica que tenga.

     - Hay que ajustarse a las raciones indicadas; ya que si tomamos menos se puede tener una hipoglucemia y si se toman más puede subir mucho la glucemia.

     - En general, los pacientes diabéticos hacen entre 4 y 6 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y media noche. La mayoría de las raciones se suelen distribuir en desayuno, comida y cena.

     - A media noche se suele dar 1 ración de leche para mantener la glucemia estable durante la noche. Si está alto (por encima de 200) no se dará ración y si está bajo (menos de 80) se darán 2 raciones.

     - Es muy importante que las raciones se distribuyan según la pauta de insulina. Así por ejemplo, con los análogos de acción lenta (insulina glargina) es necesario ponerse insulina rápida cada vez que se coman 2 ó más raciones, con lo que la media mañana y la merienda no pueden ser abundantes.

     - Por eso, para niños que coman mucho a media mañana o en la merienda y no quieran pincharse
       insulina habrá que emplear otras insulinas.

     - También habrá que tener en cuenta a la hora de distribuir la comida a lo largo del día otras
       situaciones como el ejercicio, que se verá más adelante.

3.6. ¿QUÉ HACER EN LOS CUMPLEAÑOS Y EN LAS CELEBRACIONES FAMILIARES?

     - Es importante que la vida del niño con diabetes sea lo más parecida posible a la del resto de los niños, por lo que no se debe impedir que acuda a este tipo de fiestas.
     - A menudo se le ofrecerán ciertos alimentos que no serán adecuados, por lo que se le deberá aconsejar al niño sobre lo que debe o no debe tomar. Sobre todo se deben evitar o tomar en muy pequeñas cantidades los dulces industriales (cuya composición real no sabemos) así como todos los productos para “picar” (patatas fritas, ganchitos, gominolas,…) ya que se comen de forma casi inadvertida y pueden suponer muchas raciones.
     - Cuando la celebración sea en casa es preferible hacer la tarta nosotros mismos, ya que así sabremos las cantidades de cada ingrediente y las raciones que corresponden, y además podemos usar edulcorantes artificiales.
     - Por lo demás, será conveniente poner suplementos de insulina rápida antes de comenzar a comer para evitar el pico de hiperglucemia que a buen seguro se producirá después de la fiesta.

3.7. EJEMPLOS DE DIETAS

Para un niño de 8 años en tratamiento con insulina glargina (Lantus) e insulina ultrarrápida en desayuno, comida y cena:
Total de raciones: 18
     - Desayuno: 3 raciones.
          - 2 rebanadas de pan (40 gramos) con aceite o margarina.
          - 1 vaso de leche (200 cc).
     - Media mañana: 1,5 raciones.
          - 150 gramos de manzana.
     - Comida: 6 raciones.
          - 1 trozo de pan de 20 gramos (1 ración).
          - 150 gramos de lentejas con 50 gramos de patata (todo cocido).
          - 1 filete de ternera con lechuga.
          - 1 vaso de leche.
     - Merienda: 1,5 raciones.
          - 30 gramos de pan con queso.
     - Cena: 5 raciones.
          - 1 trozo de pan de 20 gramos.
          - 200 gramos de guisantes con jamón.
          - Tortilla de atún.
          - 1 plátano grande (de 100 gramos)
     - Media noche: 1 ración.
          - 1 vaso de leche (200 cc)

Para un niño de 18 meses en tratamiento con insulina rápida en desayuno y NPH e insulina ultrarrápida en comida y cena:
Total de raciones: 11-12
     - Desayuno: 2 raciones.
          - 200 cc de leche con 12 gramos de cereales con gluten.
     - Media mañana: 1,5 raciones.
          - 1 yogur natural con 2 galletas María o 1 yogur de sabores.
     - Comida: 3 raciones.
          - 1 tarrito de 200 gramos de ternera o lenguado con patatas o verduras.
          - 1 yogur de sabores.
     - Merienda: 1,5 raciones.
          - 75 gramos de potito de frutas variadas o 100 gramos de manzana o pera con 1 galleta María.
     - Cena: 2,5 raciones.
          - 200 cc de leche con 18 gramos de cereales con gluten.
     - Media noche: 1 ración.
          - 200 cc de leche.

4. EJERCICIO FÍSICO

El ejercicio es uno de los 4 pilares del tratamiento del niño con diabetes junto con la insulinoterapia, la alimentación y el autocontrol. Para que sea eficaz se recomienda que se practique con cierta regularidad y que sea de intensidad moderada (no debe ser agotador). El ejercicio preferido es aquel que se practica al aire libre, y mejor si es en grupo. No se recomiendan los ejercicios anaeróbicos (como por ejemplo levantar pesas).

4.1. ¿QUÉ BENEFICIOS TIENE EL EJERCICIO PARA EL NIÑO DIABÉTICO?

     - Reduce los niveles de glucemia.
     - Favorece la acción de la insulina sobre los tejidos.
     - Reduce los factores de riesgo cardiovascular.
     - Mejora la imagen corporal, la autoestima y la integración social.

4.2. ¿QUÉ PRECAUCIONES SE DEBEN TENER?

Durante los primeros 30 minutos de ejercicio el organismo va a obtener la glucosa directamente de la sangre. A partir de ahí va a recurrir a la glucosa almacenada en el hígado y posteriormente, a partir de la hora de ejercicio, va a utilizar las grasas como fuente de energía (dando por tanto cetosis). Todo esto tiene 2 consecuencias:

     - Si hay un exceso de insulina, la cantidad de glucosa en la sangre disminuirá, con lo que existirá un mayor riesgo de hipoglucemia.

     - Por el contrario, si no hay suficiente cantidad de insulina se recurrirá desde el principio a las grasas como fuente de energía, ya que el organismo al no tener insulina será incapaz de utilizar la glucosa, por lo que aumentará la producción de cuerpos cetónicos y el riesgo de cetosis.

Por ello, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

     - Hay que realizar un autocontrol antes de comenzar, retrasando el inicio si se está hipoglucémico.

     - Se debe tomar alguna ración de hidratos de carbono como refuerzo (preferentemente de absorción lenta) para evitar hipoglucemias durante el ejercicio. Si va a ser muy prolongado, tomar algún alimento (media o 1 ración) cada 30 ó 45 minutos. No se debe hacer ejercicio tras periodos prolongados de ayuno.

     - No ponerse la insulina en aquellas zonas que se vayan a utilizar durante el ejercicio porque se puede absorber más rápido y dar lugar a hipoglucemias (por ejemplo es mejor pincharse en los brazos cuando se va a correr).

     - Hay que recordar que la hipoglucemia puede producirse horas después de haber terminado el ejercicio.

     - Tampoco debe olvidarse que, si el ejercicio es muy intenso, se puede producir una hiperglucemia reactiva, sobre todo si el niño está muy descompensado y no tiene suficiente insulina en su cuerpo.

     - En caso de presentar antes del ejercicio glucemias mayores de 250 mg/dL, se debe valorar la presencia de cuerpos cetónicos en la orina:
          - Si son negativos: significa que probablemente la hiperglucemia se haya debido a una ingesta
            reciente, por lo que en principio se puede hacer ejercicio.
          - Si son positivos: se deben administrar suplementos de insulina rápida y esperar a que se
            negativicen los cuerpos cetónicos para comenzar el ejercicio.

     - Para evitar hipoglucemias:
          - Reducir la dosis de insulina previa al ejercicio si éste va a ser muy intenso.
          - Dejar pasar al menos 30 minutos después de 1 dosis de insulina rápida antes de comenzar el
            ejercicio.

     - Aún así, en cada niño los efectos del ejercicio son diferentes, por lo que conviene conocerlos para realizar las distintas modificaciones en la insulina y la dieta.

5. TÉCNICA DE INYECCIÓN DE INSULINA

Como hemos visto ya, la insulina es parte fundamental del tratamiento de los diabéticos tipo 1 en los que se produce una falta de la secreción de la misma por parte del páncreas del paciente.
Así pues, debemos administrar al paciente la insulina mediante la Inyección subcutánea de insulina
La inyección subcutánea se debe efectuar en el tejido graso comprendido entre el espacio debajo de la piel y anterior al músculo.
Para la inyección subcutánea se utilizan fundamentalmente dos dispositivos:
     - La inyección con jeringuilla subcutánea
     - La inyección mediante pluma precargada de insulina

5.1. INYECCIÓN CON JERINGUILLA SUBCUTÁNEA

Se utilizan jeringuillas especiales para insulina con unidades, para cargar de los viales de insulina las unidades que nos haya pautado el medico.

Estas jeringuillas nos las deben proporcionar en nuestro centro de salud y pueden tener agujas de diferente longitud: 5mm, 8mm y 12mm.
Como norma general utilizaremos agujas de 8mm, que son las más indicadas para depositar la insulina en el tejido subcutáneo.
Las jeringuillas de 5mm las reservamos para pacientes muy delgados o niños muy pequeños, en los que el tejido graso es menor y podríamos pinchar directamente en el músculo con una aguja mas larga, con lo que la insulina se absorbería más rápidamente
Las jeringuillas de 12mm las reservamos para pacientes más obesos, donde el tejido graso es mayor.

Pasos a seguir:

1. Limpiar el tapón del frasco con algodón impregnado de alcohol.
2. Aspirar en la jeringuilla 1-2 unidades más de las que nos vamos a poner e introducirlas en el vial.
3. Aspirar del vial tantas unidades como hayamos introducido en él.
4. Para eliminar las burbujas de aire, dar unos golpecitos suavemente en la jeringa y eliminarlo cuando este arriba utilizando el exceso de unidades (1-2) que habíamos introducido.
5. Verificar la dosis e inyectar la insulina en la zona que corresponda previo “pellizco” de esa zona.
La zona donde vamos a inyectar debe estar limpia y aseada, no es necesario desinfectar con algodón y alcohol esta zona ya que, a la larga, se reseca la piel.
La insulina rápida es preferible administrarla en las zona de abdomen y brazos (ya que en esta zona el tejido graso es menor y el músculo es mas pequeño y la insulina se absorbe antes favoreciendo así su acción), mientras que la lenta en las zonas de nalgas y piernas (ya que el tejido graso y el músculo son mayores aquí, la insulina se absorberá mas lentamente, y favorecemos así la acción de la insulina).
Se recomienda tomar un pellizco en la zona a inyectar como norma general,
En personas obesas puede hacerse la inyección sin pellizco.
La inclinación de la aguja para el pinchazo depende también de la composición corporal del paciente; se recomienda generalmente una inclinación de 90º y una inclinación de 45º para niños muy pequeños y pacientes muy delgados.
6. Una vez introducida la aguja, aspiramos un poco subiendo el embolo para ver si estamos en algún vaso sanguíneo, si es así, retiramos la aguja y pinchamos en alguna zona adyacente y si no estamos en vaso sanguíneo, procedemos a introducir la insulina.
7. Aplicar un algodón en la zona donde hemos inyectado y presionar unos segundos sin masajear la zona.

5.2. INYECCIÓN CON PLUMA PRECARGADA DE INSULINA

Se utilizan unos dispositivos con multidosis de insulina precargada, en los cuales nosotros cargamos las unidades de insulina que nos corresponden. Las plumas de insulina son recetadas por nuestro médico de cabecera o endocrino y nos las dispensan en farmacias.
Estos dispositivos suelen ser desechables a excepción de la insulina lantus (glargina), que cuenta con un dispositivo digital que dura unos tres años en el cual se recambian cartuchos con multidosis de insulina
Pasos a seguir:
1. limpiar con algodón impregnado en alcohol la zona del cartucho donde insertaremos la aguja (las agujas para plumas tienen las mismas longitudes que las de las jeringuillas y las normas generales son iguales para ambas)
2. Insertar la aguja en la pluma y cargar 2-3 unidades con el fin de purgar el aire de la aguja de la pluma y no introducirlo en paciente
3. Marcar en la pluma las unidades a inyectar pautadas para cada paciente
4. Inyectar la pluma siguiendo las mismas normas generales explicadas para la inyección con jeringuilla en cuanto a pellizco, inclinación de la aguja, y zona de inyección dependiendo de si la insulina a administrar es rápida o lenta
5. Presionar el émbolo hacia abajo para administrar la insulina y esperar unos segundos una vez administrada (contar hasta 5 segundos).
6. Una vez finalizado, retirar la aguja de la pluma y desecharla.
No reutilizar las agujas

5.3. CONSERVACIÓN

     - Conservaremos la insulina en el frigorífico (2-8 ºC.)excepto el dispositivo digital de lantus que no se puede introducir en nevera y lo conservaremos a temperatura ambiente que no supere los 25-30º
     - Si viajamos, llevaremos la insulina en algún tipo de neverita o dispositivo que mantenga una temperatura fresca, aunque puede aguantar un tiempo a temperatura ambiente, alejada del sol y fuentes de calor.
     - La insulina lantus la desecharemos a los 21 días, el resto de insulina a los 28 días, tanto los viales como las plumas precargadas.
     - Llevar con nosotros la insulina, en el equipaje de mano.

5.4. FACTORES QUE MODIFICAN LA VELOCIDAD DE ABSORCIÓN

     - La técnica de inyección (sin pellizco o con un ángulo de 90º, la inyección será más profunda y se absorberá mas rápidamente que con pellizco y ángulo de 45º)
     - El calor en la zona de inyección aumenta la velocidad de absorción de la insulina debido a que se produce vasodilatacion (por eso se recomienda no masajear la zona inyectada), mientras que el frío en la zona de inyección enlentece la absorción.
     - El ejercicio que implica los músculos de la zona de inyección utilizada aumenta la velocidad de absorción de la insulinas recomienda utilizar otra zona para la inyección de la que vamos a utilizar durante el ejercicio.
     - La zona de inyección. Las zonas del cuerpo donde nos inyectamos hacen que la insulina se absorba con mayor o menor o velocidad. Así, de mayor a menor velocidad de absorción, según hemos explicado, tendríamos:

1. El abdomen (es donde mas rápido se absorbe la insulina en todo el cuerpo, fundamentalmente por encima del ombligo).
2. Parte lateral externa de los brazos.
3. Parte lateral externa y central de los muslos.
4. Zona de las nalgas.

6. AUTOCONTROL

En los niños con diabetes es necesario conocer con frecuencia la glucemia y utilizar esa información para realizar los cambios necesarios en los distintos componentes del tratamiento de la diabetes: alimentación, insulina y ejercicio.
A este proceso, medir la glucemia y utilizar esa información para ajustar nuestro tratamiento, es a lo que denominamos autocontrol.

Las finalidades del autocontrol son:

     - Promover la responsabilidad y autonomía del paciente para ajustar su tratamiento.
     - Conseguir un buen control metabólico.
     - Evitar descompensaciones severas (hiper e hipoglucemias).
     - Prevenir complicaciones crónicas asociadas a la diabetes.

El método utilizado para medir nuestra glucosa en sangre es el análisis o autoanálisis de la glucemia en sangre capilar.

Para esto usaremos: reflectómetro o aparato medidor de glucosa, tiras reactivas, pinchador, lancetas y gasa o algodón.

El paciente deberá obtener una gota de sangre pinchando en el dedo. Se puede obtener de otras zonas del cuerpo (lóbulo de la oreja, brazo) pero es más complicado porque requiere pinchadores específicos para esas zonas y configurar el medidor para esa medición

6.1. PASOS A SEGUIR PARA REALIZAR UN AUTOANÁLISIS

1º. Lavarse muy bien las manos con agua y jabón y secarlas muy bien (no es recomendable utilizar algodón impregnado con alcohol en la zona a pinchar porque el alcohol en sucesivas aplicaciones reseca y vuelve la piel más áspera).

2º. Encender el medidor e introducir una tira reactiva. Las tiras reactivas deben ser de la misma marca que el medidor para que éste funcione. Asimismo es necesario introducir en el medidor el código de la caja de tiras reactivas que se está utilizando. Esto se suele hacer cada vez que empezamos a usar una caja de tiras nueva, una vez que se ha codificado el medidor podemos usar todas las tiras de esa caja sin necesidad de introducir el código hasta que empecemos una nueva caja.
Es importante codificar el aparato cada vez que utilizamos una nueva caja pues, de lo contrario, el medidor podría dar resultados erróneos.
La forma de codificar el aparato nos será explicada por él medico o educador.

3º. Cargar el pinchador con una lanceta.

4º. Realizar el pinchazo en la parte lateral del dedo, evitando el pulpejo (es la zona más dolorosa).
Se puede utilizar cualquier dedo (el pulgar y el cuarto dedo de la mano están más vascularizados y es más fácil obtener la sangre)
El dolor también puede ser disminuido presionando la zona que se va a pinchar con el dedo opuesto de la mano.

5º. Poner la gota de sangre obtenida en extremo de la tira reactiva, la tira absorberá la sangre mediante capilaridad.

6º. Comprobar el resultado obtenido.

7º. Anotar en la libreta de autocontrol.

6.2. CONTROL DE GLUCOSURIA Y CETONURIA

La medición de la glucosuria es la medición de la cantidad de glucosa en sangre.
La glucosa que circula en sangre comienza a aparecer en orina cuando sus niveles sobrepasan el “umbral renal”.
Este umbral se sitúa aproximadamente en 180mg/dl. No obstante, es frecuente que en la infancia sea más bajo. De cualquier modo, el umbral es individualizado para cada persona.
El valor de la glucosuria en el tratamiento de la diabetes es relativo ya que la existencia de glucosuria negativa no permite distinguir si el paciente tiene glucemia normal o se encuentra en situación de hipoglucemia. Asimismo cuando la glucosuria sea positiva se debe realizar la determinación de la glucemia puesto que el resultado es orientativo pero no concluyente.

La cetonuria es la cantidad de cuerpos cetónicos en orina.
Su determinación es necesaria cuando la glucemia sea superior a 250mg/dl o cuando exista alguna enfermedad coincidente.
Siempre que la cetonuria sea positiva se deberá determinar la glucemia
En caso de cetonuria positiva seguiremos las indicaciones y pautas que nos dará nuestro médico.

Medición de glucosuria/cetonuria:
     - Se sumerge o moja directamente en la orina la tira reactiva y se retira la orina sobrante.
     - Se deja reposar el tiempo indicado en el frasco (2 minutos aprox.)
     - Comparar el color del reactivo de la tira con la escala de colores incluida en el frasco de tiras.
     - Anotar el resultado en la libreta de autocontrol, bien en gr. /l o bien en cruces (de 0 a ++++).

6.3. CUADERNO DE AUTOCONTROL

     - En él se apuntarán diariamente los controles sanguíneos y urinarios realizados.
     - Se recomienda anotar inmediatamente los resultados en el cuaderno o bien al final del día si lo hacemos utilizando la memoria del medidor para poder analizar así los resultados obtenidos ese día y ver si necesitamos variar o corregir nuestro tratamiento.
     - Se anotarán además las dosis de insulina administradas y las raciones que hemos comido en el espacio destinado para ello.
     - Cualquier incidencia la reflejaremos en el apartado de observaciones (hipoglucemias, enfermedades asociadas, estrés, ejercicio, suplementos de insulina...) para no olvidarlas y poder comentarlas con el médico cuando acudamos a revisión.
     - Siempre que se acuda a revisión médica, el paciente deberá llevar su cuaderno de autocontrol.

6.4. FRECUENCIA DE AUTOANÁLISIS

Los controles glucémicos deben efectuarse de manera regular con el objetivo de poder conocer lo mejor posible el perfil glucémico durante todo el día.
La frecuencia debe de ser individualizada dependiendo de cada paciente y nos vendrá dada por nuestro médico.
En el período inicial de la enfermedad o en cualquier momento de inestabilidad la glucemia debe ser determinada al menos 7 veces al día repartidas en:

     - Antes de desayunar (en ayunas)
     - Media mañana (aprox. 2h después del desayuno)
     - Antes de la comida
     - Antes de la merienda (aprox. 2h después de la comida)
     - Antes de la cena
     - 2h aprox. después de cenar
     - 3h de la madrugada o 6h de la madrugada, o ambas

¿Cuándo aumentar la frecuencia del autoanálisis?

     - Pacientes con mal control metabólico o descompensaciones (hiper o hipoglucemias).
     - Cambios de tratamiento.
     - Enfermedades.
     - Antes y después de actividad física intensa.

7. COMPLICACIONES AGUDAS

Ante cualquier duda dispone de un teléfono de urgencias 24 horas al día, llamando desde un teléfono fijo: 902226633

7.1. HIPOGLUCEMIA

¿QUÉ ES?

Hablamos de hipoglucemia cuando los niveles de glucosa son inferiores a 60 mg/dl. Normalmente por debajo de dicha cifra están presentes ciertos síntomas que luego veremos, aunque también pueden aparecer con niveles superiores de glucemia (entre 60 y 80 mg/dl) y en ese caso también deberá tratarse.

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

Sobre todo por tres circunstancias, aunque muchas veces pueden coincidir más de una:
     - Nos hemos puesto más insulina de la que necesitamos.
     - No nos hemos comido todas las raciones correspondientes.
     - Hemos hecho ejercicio físico y no hemos reforzado con las raciones recomendadas.

En esas situaciones los niveles de glucosa van disminuyendo y el organismo pone en marcha mecanismos de compensación para aumentar la glucemia, ya que muchos órganos, sobre todo el cerebro, necesitan la glucosa como combustible para poder realizar sus funciones. Para ello se liberan una serie de hormonas (glucagón, catecolaminas, cortisol, hormona del crecimiento,…) que, además de subir la glucemia, serán las responsables de gran parte de los síntomas que aparecen.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Aunque los síntomas son muy variables, en general las hipoglucemias suelen manifestarse de la misma forma en cada persona. Por eso es muy importante saber reconocerlos desde el principio de la diabetes, tanto por parte del niño como por parte de los padres y cuidadores.

Ante una hipoglucemia, los primeros síntomas que suelen aparecer son los siguientes:
     - Sensación de hambre.
     - Sudoración fría.
     - Dolor abdominal.
     - Dolor de cabeza.
     - Cansancio.
     - Palpitaciones.
     - Nerviosismo.
     - Sensación de hormigueo en los dedos con temblores.
     - Llanto continuo en los niños más pequeños.
     - Pesadillas durante el sueño.


Si ante esos síntomas en presencia de hipoglucemia, ésta no se resuelve, aparecerán otros síntomas como dificultad al hablar, cambios en el comportamiento y, en los casos más graves, convulsiones con pérdida de conciencia y coma. Aún así, estos síntomas graves no son frecuentes en los niños diabéticos; y de hecho la mayoría no los presentan nunca.

Puede suceder que los síntomas sólo aparezcan con niveles de glucemia todavía más bajos (inferiores a 40 mg/dL). Se da en niños que tienen hipoglucemias y, por así decirlo, su cuerpo se “acostumbra” a tener niveles bajos de glucosa en sangre. Es una situación peligrosa, ya que se dan hipoglucemias que pasan desapercibidas (sin síntomas) y que no van a ser corregidas de forma inmediata con el riesgo de que evolucionen a síntomas más graves. Por ello, se deberán evitar las situaciones de hipoglucemias mantenidas y de forma habitual.

¿CÓMO SE TRATA?

Cuando estamos ante una hipoglucemia de cualquier causa actuaremos en 2 etapas:

- Al notar los primeros síntomas:
     - Se deben tomar 10 ó 15 gramos (es decir 1 ó 1,5 raciones) de hidratos de carbono de absorción rápida (sin grasas ni proteínas) para remontar lo más rápido posible el nivel de glucemia. Los alimentos que deben tomarse son: zumo, glucosa (pastillas de glucosport), azúcar o refrescos azucarados.
     - A los 10-15 minutos se repite el autoanálisis para ver si se ha recuperado. El nivel de glucemia se suele recuperar antes que los síntomas por lo que, una vez recuperado, no se deben tomar más hidratos de carbono aunque se tengan algunas molestias.
     - Si no se ha recuperado, se repite la administración de 10-15 gramos de hidratos de carbono de absorción rápida.
- A continuación se deberán tomar hidratos de carbono de absorción lenta para mantener los niveles de glucemia adelantando la comida más próxima o tomando alguna ración extra si falta mucho. Se deberán tomar alimentos como el pan, las galletas o el yogur.
- Aún así, es importante recordar que no debe aprovecharse una hipoglucemia para tomar bollos, chocolate, pasteles,… ya que al ser hidratos de carbono mezclados con grasas, van a producir una hiperglucemia importante que se va a mantener durante horas.

Ante síntomas de hipoglucemia grave (con alteración del nivel de conciencia), nunca se debe dar nada por boca por riesgo de atragantamiento. En ese caso se administrará glucagón intramuscular o subcutáneo:
     - Media ampolla en niños menores de 7 años.
     - La ampolla entera en los niños mayores.
     - Una vez recuperado se tratará como en las hipoglucemias explicadas con anterioridad y es
       conveniente acudir a un centro sanitario.

¿CÓMO SE PREVIENE?

• Tomar las raciones de hidratos de carbono aconsejadas, sin saltarse ninguna comida.
• Reforzar el ejercicio con raciones extra.
• Ajustar correctamente la dosis de insulina.
• Llevar siempre zumos, azúcar o caramelos.
• Consultar con el equipo diabetológico si las hipoglucemias se repiten con mucha frecuencia, sobre todo si son nocturnas.

7.2. CETOSIS / CETONURIA

¿QUÉ ES?

Es una situación en la que se produce un aumento de la glucemia, bien porque la dosis de insulina es insuficiente o bien porque hay un aumento de las necesidades corporales de insulina (por ejemplo por una enfermedad intercurrente añadida como un catarro o una gastroenteritis).

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

En una cetosis va a existir un aumento de hormonas que se oponen al efecto de la insulina; por eso las células no van a poder utilizar la glucosa como fuente de energía y la glucemia aumenta. Al no poder emplear la glucosa, las células utilizarán las grasas para obtener energía produciéndose así cuerpos cetónicos como residuo. Por eso, en el niño con diabetes cuando aparecen cuerpos cetónicos en sangre u orina acompañados de hiperglucemia, es porque tenemos menos insulina de la que necesitamos.

Tanto la glucosa que existe en exceso en la sangre como los cuerpos cetónicos se van a eliminar por el riñón junto con sales y agua, por lo que, si no se resuelve pronto esta situación, puede producirse una deshidratación y un cuadro de cetoacidosis grave.

Conviene recordar que cualquier niño, sea diabético o no, puede presentar cuerpos cetónicos sin hiperglucemia, siendo la causa en este caso un aporte insuficiente de hidratos de carbono (suele suceder tras un ayuno prolongado). Esta situación se resolvería aportando hidratos de carbono de absorción rápida (como en las hipoglucemias).

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Al principio, se produce un aumento en la cantidad de orina con sensación de sed por los líquidos que se pierden. Pueden aparecer otros síntomas acompañantes como pérdida del apetito, dolor abdominal, náuseas o vómitos y aliento con olor a manzanas.
Más adelante, si la situación no se corrige y se mantiene durante un cierto tiempo, puede aparecer dificultad para respirar y alteración del nivel de conciencia.

¿CÓMO SE TRATA?

- INSULINA:
     - Aumentar la dosis habitual de insulina, según las necesidades: se aumenta de 1 unidad en 1 unidad en los mayores de 2 años y de media en media en los más pequeños.
     - Poner suplementos de insulina rápida si precisa: la cantidad depende de las necesidades y de la sensibilidad de cada paciente, pero en general se pone 1 unidad por cada 50 mg/dL que supere los 150 mg/dL (media unidad en los menores de 2 años).

- ALIMENTACIÓN:
     - Si la glucemia es superior a 250 mg/dL: se deben dar líquidos para reponer el agua y las sales pérdidas, evitando los hidratos de carbono de absorción rápida y las grasas. Se emplearán las soluciones de rehidratación oral y los caldos desgrasados.
     - Si la glucemia es menor de 250 mg/dL: se administrarán hidratos de carbono apetecibles por el niño y que se digieran fácilmente, evitando las grasas y las proteínas (porque su digestión producirá más cuerpos cetónicos). Por tanto, puede darse leche y yogures desnatados, galletas, pan, puré de patata, fruta,… todo ello acompañado de líquidos abundantes para compensar su pérdida.

- REPOSO: mientras el niño tenga cuerpos cetónicos debe evitar hacer ejercicio o tener mucha actividad en el colegio.

- AUTOANÁLISIS: son especialmente importantes en este momento, ya que servirán para ir ajustando la dosis de insulina en función de los niveles. Se deben realizar cada 2 horas junto con controles de cuerpos cetónicos en orina utilizando las tiras reactivas.

8. CONDUCTA ANTE UNA ENFERMEDAD EN EL NIÑO DIABÉTICO

8.1. PRINCIPIOS GENERALES

- Un niño diabético con un adecuado control metabólico no tiene porqué tener más enfermedades que el resto de los niños. Sin embargo, puede suceder que las defensas del organismo disminuyan ante cifras de glucemia elevadas de forma mantenida.

- Ante una enfermedad (proceso febril, infección respiratoria, faringitis, infección de orina,…) se va a producir un aumento de ciertas hormonas (cortisol, catecolaminas, glucagón,…) que van a ser hiperglucemiantes y cetogénicas, aumentando por tanto las necesidades de insulina.

- Ante un cuadro de vómitos, como el niño no come, puede haber hipoglucemias.

8.2. ¿QUÉ SE DEBE HACER?

- No hay que dejar de ponerse la insulina, ya que si existen niveles bajos de insulina habrá más riesgo de descompensación.

- Aumentar el número de autocontroles y medirse los cuerpos cetónicos en orina.

- Dar un aporte adecuado de hidratos de carbono para evitar la aparición de cuerpos cetónicos. Como se suele tener menos apetito, habrá que dar alimentos apetecibles y que se digieran fácilmente (purés, sopas, yogures desnatados, galletas, leche, líquidos azucarados,…). También deben darse líquidos de forma adecuada para evitar que el niño se deshidrate.

- Ante una hiperglucemia, se debe actuar según las pautas dadas en el apartado de Cetosis / Cetonuria.

- En caso de vómitos, se debe intentar la tolerancia oral:
     - Si la glucemia es menor de 150 mg/dL se hará con zumo añadiéndole 1 cucharada pequeña de
       azúcar.
     - Si la glucemia es mayor de 150 mg/dL se hará con zumo o con refresco de cola batida (en niños
       mayores).

- ¿Cuándo debemos acudir al hospital?
     - Vómitos persistentes sin que el niño tolere nada por vía oral.
     - Hiperglucemias que no se controlan a pesar del aumento en la dosis de insulina.
     - Presencia de 2 ó más cruces de cuerpos cetónicos en orina.
     - Hipoglucemias mantenidas.

8.3. MEDICAMENTOS

- No hay ningún medicamento contraindicado en el niño diabético si es estrictamente necesario, aunque son preferibles aquellos que no tengan azúcar.

- En general se prefieren las pastillas o las cápsulas porque tienen menos azúcar que los jarabes. Como edulcorantes en la composición, los preferibles son la sacarina y el aspartamo. Cuando tienen sacarosa suelen tener 2-3 gramos por cada 5 cc de jarabe, por lo que debe tenerse en cuenta.

- Se debe vigilar la glucemia especialmente en caso de tomar corticoides por vía oral o diuréticos tiazídicos (como la hidroclorotiazida o la indapamida).

9. OTRAS RECOMENDACIONES

9.1. VACUNACIONES

- El calendario vacunal en los niños diabéticos no es diferente al del resto.

- Además, la vacuna antigripal está recomendada en los niños diabéticos a partir de los 6 meses, así como la vacuna neumocócica conjugada heptavalente.

- No se aconseja la vacunación en caso de tener cuerpos cetónicos.

9.2. CUIDADOS DE LOS PIES

- El niño diabético bien controlado no tiene más problemas en la cicatrización de las heridas que el resto de los niños.

- Aunque los problemas en los pies se dan sobre todo en los diabéticos adultos con muchos años de evolución, el cuidado debe aprenderse desde la infancia para evitar problemas en el futuro.

- Recomendaciones:
     - Lavar, secar e hidratarlos a diario.
     - Cortar rectas las uñas.
     - Utilizar calzado ancho, cómodo y transpirable, revisando su interior para evitar que pueda hacer
       rozaduras o callos.
     - Llevar calcetines de algodón, hilo o lana, evitando las fibras sintéticas.
     - No andar descalzo evitando las fuentes directas de calor.
     - Ante cualquier herida o infección acudir al podólogo.

9.3. HIGIENE BUCAL

- Los niños diabéticos no tienen más problemas dentales que el resto de los niños, pero la ingesta habitual de productos azucarados para remontar las hipoglucemias puede producir con mucha frecuencia caries.

- Por eso se debe extremar la higiene cepillándose los dientes después de cada comida con pasta fluorada.

- Las intervenciones menores (empastes, extracciones,…) las puede realizar su dentista habitual, siendo mejor que se realicen a primera hora de la mañana después del desayuno y de la insulina habituales. A media mañana tomará las raciones en forma de líquido y el resto del día será como habitualmente.

9.4. SALIDAS NOCTURNAS

- Los adolescentes con diabetes suelen aprovechar los fines de semana para salir por la noche con sus amigos, pudiendo descompensarse por la combinación de 4 factores:
     - Se hacen menos autocontroles.
     - No cenan de forma adecuada.
     - Hacen mucho ejercicio físico (baile).
     - Pueden beber alcohol y tomar drogas.

- Para evitar problemas se deben seguir las recomendaciones siguientes:
     - No abusar del alcohol, y si se toma es recomendable que sea acompañado de algo de comida
      (raciones, pinchos,…) para evitar hipoglucemias.
     - No dejar nunca de ponerse la insulina.
     - Hacerse un autocontrol siempre antes de acostarse.

9.5. EXCURSIONES Y VIAJES

- El niño con diabetes debe participar en todas las actividades que se organicen y que estén supervisadas por un adulto.
- Nunca hay que olvidarse:
     - Insulina y material para autocontroles.
     - Algún alimento por si se retrasa alguna comida incluyendo azúcares de absorción rápida para
       remontar las posibles hipoglucemias.
     - Glucagón.
- Nunca hay que saltarse las comidas y tener cuidado con el exceso de ejercicio.
- Cuando se viaje a países lejanos, donde la diferencia horaria es muy grande, conviene hacer los cambios de horario de forma progresiva.
- Cuando se viaje en avión, conviene llevar la insulina y las tiras reactivas en el equipaje de mano, ya que en la bodega las bajas temperaturas pueden alterarla.
 


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