|
- Hay que
saber que dos alimentos con la misma cantidad de
hidratos de carbono no siempre elevarán igualmente la
glucemia. A este efecto se le conoce como índice glucémico, y se obtiene comparando el aumento de
glucemia de un alimento en relación al conseguido por el
pan (que se toma como referencia).
¿Qué factores influyen en el índice glucémico?
- Como ya hemos visto, el tipo de hidratos de carbono:
de absorción rápida o de absorción lenta.
- La presencia de grasa y/o fibra, ya que enlentecen la
absorción.
- El método de preparación de los alimentos.
- El grado de madurez en el caso de las frutas.
Los alimentos con un índice glucémico bajo son, por lo
tanto, los más aconsejables. En este grupo se incluyen
las legumbres, las verduras y las pastas. Otros, como el
pan, el arroz y las patatas tienen un índice mayor por
lo que se deberán tomar con un mayor control. En el caso
de la fruta, elevará más la glucemia si se toma en zumo
y menos si se toma con piel (tiene más fibra).
Teniendo todo esto en cuenta, hay que procurar tomar los
azúcares de absorción rápida con otros alimentos (por
ejemplo en las comidas principales), para así enlentecer
su absorción en la medida de lo posible y que no
produzcan una gran subida de glucemia.
Aún así, la mejor forma de saber cuánto eleva la
glucemia un alimento es midiéndose la glucemia después
de la comida; de ahí la importancia de los
autocontroles.
- ¿Cómo puedo conocer la cantidad de hidratos de carbono
que tiene un alimento prefabricado?
Para ello habrá que mirar, cuando estemos en el
supermercado, la etiqueta donde se detalla la
composición del producto. Por ejemplo, tenemos una pizza
de 450 gramos y, según la etiqueta, tiene un 30% de
hidratos de carbono.
- La etiqueta dice que tiene 30 gramos de hidratos de
carbono por cada 100 gramos de pizza.
- Si el total de la pizza tiene 450 gramos, ¿cuántos
hidratos de carbono habrá en total en ella?
100 gramos de pizza --------------------- 30 gramos de HC
450 gramos de pizza ------------------
X
X es lo que queremos conocer: es decir, el total de
hidratos de carbono, y por tanto de raciones que tiene
toda la pizza para saber cuánto podrá comer. Para ello
se hace una sencilla operación matemática que consiste
en una regla de tres:
X = (30 x 450)/100 = 135 gramos
Como sabemos que 10 gramos son 1 ración, 135 gramos
serán 13 raciones y media.
Por lo tanto, si le damos la mitad de la pizza serán
unas 6 raciones y media y si le damos una porción de un
cuarto, le estaremos dando unas 4 raciones
aproximadamente.
Así podemos hacer con cada uno de los productos que
veamos al ir a comprar.
Además, existe una regla muy sencilla para calcular
cuántos gramos de un producto equivalen a 1 ración, que
consiste en dividir 1000 entre los gramos de hidratos de
carbono que hay por cada 100 gramos de producto. En el
ejemplo que hemos puesto será:
1000/30 = 33 gramos de pizza serán 1 ración
¿QUÉ EDULCORANTES SE PUEDEN UTILIZAR?
- De los edulcorantes artificiales los más aconsejables
son la sacarina, el
acesulfamo K y el
aspartamo, si bien
éste último se altera con las altas temperaturas, por lo
que no sirve para elaborar platos calientes.
- Los productos industriales suelen tener mezcla de
edulcorantes por lo que es importante mirar el contenido
en las etiquetas. El sorbitol se absorbe en pequeñas
cantidades, por lo que no va a producir grandes
elevaciones de la glucemia, mientras que la fructosa
puede elevarla horas después de su ingesta. Por ello, no
se recomienda el empleo habitual de estos edulcorantes,
debiéndose consumir con precaución los productos que los
contengan.
- En general, son más recomendables los postres hechos
en casa porque conocemos cuál es su composición.
3.3. ¿QUÉ SON LOS LÍPIDOS?
- Es lo que conocemos como grasas. Son compuestos que
constituyen la reserva energética del organismo, de
forma que cuando se acabe la energía de los hidratos de
carbono utilizamos las grasas como fuente de energía.
- Se encuentran tanto en los vegetales (grasas
insaturadas), como en los productos de origen animal
(que sobre todo tienen grasas saturadas). Aunque el
organismo necesita ambos tipos, se considera que las
insaturadas (están en los vegetales y en el pescado
azul) son más beneficiosas para la salud.
- Los diabéticos tienen mayor riesgo de sufrir
enfermedades cardiovasculares, para las que el exceso de
grasas es perjudicial. Por ello tenemos que limitar la
cantidad de grasas que damos a estos niños.
- Para ello tenemos que conocer cuáles son los alimentos
con mayor contenido en grasas saturadas:
- Vísceras y productos de casquería.
- Mantequilla, la mayoría de las margarinas, la nata y
el queso curado.
- Huevos (la yema).
- Embutidos y carnes rojas (sobre todo de cerdo y
cordero).
- Aceites de palma y coco (se emplean en la bollería
industrial).
- En general, todos los alimentos rebozados o empanados.
- Teniendo todo esto en cuenta, será recomendable seguir
los consejos siguientes sobre alimentación:
- Cocinar los alimentos preferiblemente a la plancha y
utilizando aceite de oliva cuando se necesite
(para
freír o para aliñar).
- Consumir pescado mejor que carne, y de ésta última es
preferible el pollo, el pavo, la ternera y el
conejo,
intentando comerse la parte magra de la carne y
eliminando la piel y la grasa visible.
- No tomar más de 2 huevos por semana.
- A partir de los 4 años, es mejor consumir leche y
derivados que sean semidesnatados.
3.4. ¿QUÉ SON LAS PROTEÍNAS?
- Son unos componentes que se encuentran sobre todo en
los productos de origen animal (carnes, pescados,
productos lácteos y clara de huevo) aunque también están
presentes en los vegetales, y están implicadas en
multitud de funciones de nuestro organismo.
- Son también una fuente de energía, aunque solo se
utilizarán después de los azúcares y de las grasas; es
decir, en situaciones de ayuno muy prolongado.
- Aunque están presentes en muchos alimentos libres, los
diabéticos no deben consumir proteínas de forma
excesiva, porque podría producirse un daño renal.
3.5. ¿CÓMO DISTRIBUIR LAS COMIDAS A LO LARGO DEL DÍA?
- Debe ser individualizado para cada niño en función de
sus hábitos y de la pauta insulínica que tenga.
- Hay que ajustarse a las raciones indicadas; ya que si
tomamos menos se puede tener una hipoglucemia y si se
toman más puede subir mucho la glucemia.
- En general, los pacientes diabéticos hacen entre 4 y 6
comidas al día: desayuno, media mañana, comida,
merienda, cena y media noche. La mayoría de las raciones
se suelen distribuir en desayuno, comida y cena.
- A media noche se suele dar 1 ración de leche para
mantener la glucemia estable durante la noche. Si está
alto (por encima de 200) no se dará ración y si está
bajo (menos de 80) se darán 2 raciones.
- Es muy importante que las
raciones se distribuyan según la pauta de insulina. Así
por ejemplo, con los análogos de acción lenta (insulina glargina)
es necesario ponerse insulina rápida cada vez que se
coman 2 ó más raciones, con lo que la media mañana y la
merienda no pueden ser abundantes.
- Por eso, para niños que coman mucho a media mañana o
en la merienda y no quieran pincharse
insulina habrá que
emplear otras insulinas.
- También habrá que tener en cuenta a la hora de
distribuir la comida a lo largo del día otras
situaciones como el ejercicio, que se verá más adelante.
3.6. ¿QUÉ HACER EN LOS CUMPLEAÑOS Y EN LAS CELEBRACIONES
FAMILIARES?
- Es importante que la vida del niño con diabetes sea lo
más parecida posible a la del resto de los niños, por lo
que no se debe impedir que acuda a este tipo de fiestas.
- A menudo se le ofrecerán ciertos alimentos que no
serán adecuados, por lo que se le deberá aconsejar al
niño sobre lo que debe o no debe tomar. Sobre todo se
deben evitar o tomar en muy pequeñas cantidades los
dulces industriales (cuya composición real no sabemos)
así como todos los productos para “picar” (patatas
fritas, ganchitos, gominolas,…) ya que se comen de forma
casi inadvertida y pueden suponer muchas raciones.
- Cuando la celebración sea en casa es preferible hacer
la tarta nosotros mismos, ya que así sabremos las
cantidades de cada ingrediente y las raciones que
corresponden, y además podemos usar edulcorantes
artificiales.
- Por lo demás, será conveniente poner suplementos de
insulina rápida antes de comenzar a comer para evitar el
pico de hiperglucemia que a buen seguro se producirá
después de la fiesta.
3.7. EJEMPLOS DE DIETAS
Para un niño de 8 años en tratamiento con insulina
glargina (Lantus) e insulina ultrarrápida en desayuno,
comida y cena:
Total de raciones: 18
- Desayuno: 3 raciones.
- 2 rebanadas de pan (40 gramos) con aceite o margarina.
- 1 vaso de leche (200 cc).
- Media mañana: 1,5 raciones.
- 150 gramos de manzana.
- Comida: 6 raciones.
- 1 trozo de pan de 20 gramos (1 ración).
- 150 gramos de lentejas con 50 gramos de patata (todo
cocido).
- 1 filete de ternera con lechuga.
- 1 vaso de leche.
- Merienda: 1,5 raciones.
- 30 gramos de pan con queso.
- Cena: 5 raciones.
- 1 trozo de pan de 20 gramos.
- 200 gramos de guisantes con jamón.
- Tortilla de atún.
- 1 plátano grande (de 100 gramos)
- Media noche: 1 ración.
- 1 vaso de leche (200 cc)
Para un niño de 18 meses en tratamiento con insulina
rápida en desayuno y NPH e insulina ultrarrápida en
comida y cena:
Total de raciones: 11-12
- Desayuno: 2 raciones.
- 200 cc de leche con 12 gramos de cereales con gluten.
- Media mañana: 1,5 raciones.
- 1 yogur natural con 2 galletas María o 1 yogur de
sabores.
- Comida: 3 raciones.
- 1 tarrito de 200 gramos de ternera o lenguado con
patatas o verduras.
- 1 yogur de sabores.
- Merienda: 1,5 raciones.
- 75 gramos de potito de frutas variadas o 100 gramos de
manzana o pera con 1 galleta María.
- Cena: 2,5 raciones.
- 200 cc de leche con 18 gramos de cereales con gluten.
- Media noche: 1 ración.
- 200 cc de leche.
4. EJERCICIO FÍSICO
El ejercicio es uno de los 4 pilares del tratamiento del
niño con diabetes junto con la insulinoterapia, la
alimentación y el autocontrol. Para que sea eficaz se
recomienda que se practique con cierta regularidad y que
sea de intensidad moderada (no debe ser agotador). El
ejercicio preferido es aquel que se practica al aire
libre, y mejor si es en grupo. No se recomiendan los
ejercicios anaeróbicos (como por ejemplo levantar
pesas).
4.1. ¿QUÉ BENEFICIOS TIENE EL EJERCICIO PARA EL NIÑO
DIABÉTICO?
- Reduce los niveles de glucemia.
- Favorece la acción de la insulina sobre los tejidos.
- Reduce los factores de riesgo cardiovascular.
- Mejora la imagen corporal, la autoestima y la
integración social.
4.2. ¿QUÉ PRECAUCIONES SE DEBEN TENER?
Durante los primeros 30 minutos de ejercicio el
organismo va a obtener la glucosa directamente de la
sangre. A partir de ahí va a recurrir a la glucosa
almacenada en el hígado y posteriormente, a partir de la
hora de ejercicio, va a utilizar las grasas como fuente
de energía (dando por tanto cetosis). Todo esto tiene 2
consecuencias:
- Si hay un exceso de insulina, la cantidad de glucosa
en la sangre disminuirá, con lo que existirá un mayor
riesgo de hipoglucemia.
- Por el contrario, si no hay suficiente cantidad de
insulina se recurrirá desde el principio a las grasas
como fuente de energía, ya que el organismo al no tener
insulina será incapaz de utilizar la glucosa, por lo que
aumentará la producción de cuerpos cetónicos y el riesgo
de cetosis.
Por ello, se deben tener en cuenta las siguientes
recomendaciones:
- Hay que realizar un autocontrol antes de comenzar,
retrasando el inicio si se está hipoglucémico.
- Se debe tomar alguna ración de hidratos de carbono
como refuerzo (preferentemente de absorción lenta) para
evitar hipoglucemias durante el ejercicio. Si va a ser
muy prolongado, tomar algún alimento (media o 1 ración)
cada 30 ó 45 minutos. No se debe hacer ejercicio tras
periodos prolongados de ayuno.
- No ponerse la insulina en aquellas zonas que se vayan
a utilizar durante el ejercicio porque se puede absorber
más rápido y dar lugar a hipoglucemias (por ejemplo es
mejor pincharse en los brazos cuando se va a correr).
- Hay que recordar que la hipoglucemia puede producirse
horas después de haber terminado el ejercicio.
- Tampoco debe olvidarse que, si el ejercicio es muy
intenso, se puede producir una hiperglucemia reactiva,
sobre todo si el niño está muy descompensado y no tiene
suficiente insulina en su cuerpo.
- En caso de presentar antes del ejercicio glucemias
mayores de 250 mg/dL, se debe valorar la presencia de
cuerpos cetónicos en la orina:
- Si son negativos: significa que probablemente la hiperglucemia se haya debido a una ingesta
reciente, por
lo que en principio se puede hacer ejercicio.
- Si son positivos: se deben administrar suplementos de
insulina rápida y esperar a que se
negativicen los
cuerpos cetónicos para comenzar el ejercicio.
- Para evitar hipoglucemias:
- Reducir la dosis de insulina previa al ejercicio si
éste va a ser muy intenso.
- Dejar pasar al menos 30 minutos después de 1 dosis de
insulina rápida antes de comenzar el
ejercicio.
- Aún así, en cada niño los efectos del ejercicio son
diferentes, por lo que conviene conocerlos para realizar
las distintas modificaciones en la insulina y la dieta.
5. TÉCNICA DE INYECCIÓN DE INSULINA
Como hemos visto ya, la insulina es parte fundamental
del tratamiento de los diabéticos tipo 1 en los que se
produce una falta de la secreción de la misma por parte
del páncreas del paciente.
Así pues, debemos administrar al paciente la insulina
mediante la Inyección subcutánea de insulina
La inyección subcutánea se debe efectuar en el tejido
graso comprendido entre el espacio debajo de la piel y
anterior al músculo.
Para la inyección subcutánea se utilizan
fundamentalmente dos dispositivos:
- La inyección con jeringuilla subcutánea
- La inyección mediante pluma precargada de insulina
5.1. INYECCIÓN CON JERINGUILLA SUBCUTÁNEA
Se utilizan jeringuillas especiales para insulina con
unidades, para cargar de los viales de insulina las
unidades que nos haya pautado el medico.
Estas jeringuillas nos las deben proporcionar en nuestro
centro de salud y pueden tener agujas de diferente
longitud: 5mm, 8mm y 12mm.
Como norma general utilizaremos agujas de 8mm, que son
las más indicadas para depositar la insulina en el
tejido subcutáneo.
Las jeringuillas de 5mm las reservamos para pacientes
muy delgados o niños muy pequeños, en los que el tejido
graso es menor y podríamos pinchar directamente en el
músculo con una aguja mas larga, con lo que la insulina
se absorbería más rápidamente
Las jeringuillas de 12mm las reservamos para pacientes
más obesos, donde el tejido graso es mayor.
Pasos a seguir:
1. Limpiar el tapón del frasco con algodón impregnado de
alcohol.
2. Aspirar en la jeringuilla 1-2 unidades más de las que
nos vamos a poner e introducirlas en el vial.
3. Aspirar del vial tantas unidades como hayamos
introducido en él.
4. Para eliminar las burbujas de aire, dar unos
golpecitos suavemente en la jeringa y eliminarlo cuando
este arriba utilizando el exceso de unidades (1-2) que
habíamos introducido.
5. Verificar la dosis e inyectar la insulina en la zona
que corresponda previo “pellizco” de esa zona.
La zona donde vamos a inyectar debe estar limpia y
aseada, no es necesario desinfectar con algodón y
alcohol esta zona ya que, a la larga, se reseca la piel.
La insulina rápida es preferible administrarla en las
zona de abdomen y brazos (ya que en esta zona el tejido
graso es menor y el músculo es mas pequeño y la insulina
se absorbe antes favoreciendo así su acción), mientras
que la lenta en las zonas de nalgas y piernas (ya que el
tejido graso y el músculo son mayores aquí, la insulina
se absorberá mas lentamente, y favorecemos así la acción
de la insulina).
Se recomienda tomar un pellizco en la zona a inyectar
como norma general,
En personas obesas puede hacerse la inyección sin
pellizco.
La inclinación de la aguja para el pinchazo depende
también de la composición corporal del paciente; se
recomienda generalmente una inclinación de 90º y una
inclinación de 45º para niños muy pequeños y pacientes
muy delgados.
6. Una vez introducida la aguja, aspiramos un poco
subiendo el embolo para ver si estamos en algún vaso
sanguíneo, si es así, retiramos la aguja y pinchamos en
alguna zona adyacente y si no estamos en vaso sanguíneo,
procedemos a introducir la insulina.
7. Aplicar un algodón en la zona donde hemos inyectado y
presionar unos segundos sin masajear la zona.
5.2. INYECCIÓN CON PLUMA PRECARGADA DE INSULINA
Se utilizan unos dispositivos con multidosis de insulina
precargada, en los cuales nosotros cargamos las unidades
de insulina que nos corresponden. Las plumas de insulina
son recetadas por nuestro médico de cabecera o endocrino
y nos las dispensan en farmacias.
Estos dispositivos suelen ser desechables a excepción
de la insulina lantus (glargina), que cuenta con un
dispositivo digital que dura unos tres años en el cual
se recambian cartuchos con multidosis de insulina
Pasos a seguir:
1. limpiar con algodón impregnado en alcohol la zona del
cartucho donde insertaremos la aguja (las agujas para
plumas tienen las mismas longitudes que las de las
jeringuillas y las normas generales son iguales para
ambas)
2. Insertar la aguja en la pluma y cargar 2-3 unidades
con el fin de purgar el aire de la aguja de la pluma y
no introducirlo en paciente
3. Marcar en la pluma las unidades a inyectar pautadas
para cada paciente
4. Inyectar la pluma siguiendo las mismas normas
generales explicadas para la inyección con jeringuilla
en cuanto a pellizco, inclinación de la aguja, y zona de
inyección dependiendo de si la insulina a administrar es
rápida o lenta
5. Presionar el émbolo hacia abajo para administrar la
insulina y esperar unos segundos una vez administrada
(contar hasta 5 segundos).
6. Una vez finalizado, retirar la aguja de la pluma y
desecharla.
No reutilizar las agujas
5.3. CONSERVACIÓN
- Conservaremos la insulina en el frigorífico (2-8 ºC.)excepto
el dispositivo digital de lantus que no se puede
introducir en nevera y lo conservaremos a temperatura
ambiente que no supere los 25-30º
- Si viajamos, llevaremos la insulina en algún tipo de
neverita o dispositivo que mantenga una temperatura
fresca, aunque puede aguantar un tiempo a temperatura
ambiente, alejada del sol y fuentes de calor.
- La insulina lantus la desecharemos a los 21 días, el
resto de insulina a los 28 días, tanto los viales como
las plumas precargadas.
- Llevar con nosotros la insulina, en el equipaje de
mano.
5.4. FACTORES QUE MODIFICAN LA VELOCIDAD DE ABSORCIÓN
- La técnica de inyección (sin pellizco o con un ángulo
de 90º, la inyección será más profunda y se absorberá mas
rápidamente que con pellizco y ángulo de 45º)
- El calor en la zona de inyección aumenta la velocidad
de absorción de la insulina debido a que se produce vasodilatacion (por eso se recomienda no masajear la
zona inyectada), mientras que el frío en la zona de
inyección enlentece la absorción.
- El ejercicio que implica los músculos de la zona de
inyección utilizada aumenta la velocidad de absorción de
la insulinas recomienda utilizar otra zona para la
inyección de la que vamos a utilizar durante el
ejercicio.
- La zona de inyección. Las zonas del cuerpo donde nos
inyectamos hacen que la insulina se absorba con mayor o
menor o velocidad. Así, de mayor a menor velocidad de
absorción, según hemos explicado, tendríamos:
1. El abdomen (es donde mas rápido se absorbe la insulina
en todo el cuerpo, fundamentalmente por encima del
ombligo).
2. Parte lateral externa de los brazos.
3. Parte lateral externa y central de los muslos.
4. Zona de las nalgas.
6. AUTOCONTROL
En los niños con diabetes es necesario conocer con
frecuencia la glucemia y utilizar esa información para
realizar los cambios necesarios en los distintos
componentes del tratamiento de la diabetes:
alimentación, insulina y ejercicio.
A este proceso, medir la glucemia y utilizar esa
información para ajustar nuestro tratamiento, es a lo que
denominamos autocontrol.
Las finalidades del autocontrol son:
- Promover la responsabilidad y autonomía del paciente
para ajustar su tratamiento.
- Conseguir un buen control metabólico.
- Evitar descompensaciones severas (hiper e
hipoglucemias).
- Prevenir complicaciones crónicas asociadas a la
diabetes.
El método utilizado para medir nuestra glucosa en sangre
es el análisis o autoanálisis de la glucemia en sangre
capilar.
Para esto usaremos: reflectómetro o aparato medidor de
glucosa, tiras reactivas, pinchador, lancetas y gasa o
algodón.
El paciente deberá obtener una gota de sangre pinchando
en el dedo. Se puede obtener de otras zonas del cuerpo
(lóbulo de la oreja, brazo) pero es más complicado
porque requiere pinchadores específicos para esas zonas
y configurar el medidor para esa medición
6.1. PASOS A SEGUIR PARA REALIZAR UN AUTOANÁLISIS
1º. Lavarse muy bien las manos con agua y jabón y
secarlas muy bien (no es recomendable utilizar algodón
impregnado con alcohol en la zona a pinchar porque el
alcohol en sucesivas aplicaciones reseca y vuelve la
piel más áspera).
2º. Encender el medidor e introducir una tira reactiva.
Las tiras reactivas deben ser de la misma marca que el
medidor para que éste funcione. Asimismo es necesario
introducir en el medidor el código de la caja de tiras
reactivas que se está utilizando. Esto se suele hacer
cada vez que empezamos a usar una caja de tiras nueva,
una vez que se ha codificado el medidor podemos usar
todas las tiras de esa caja sin necesidad de introducir
el código hasta que empecemos una nueva caja.
Es importante codificar el aparato cada vez que
utilizamos una nueva caja pues, de lo contrario, el
medidor podría dar resultados erróneos.
La forma de codificar el aparato nos será explicada por
él medico o educador.
3º. Cargar el pinchador con una lanceta.
4º. Realizar el pinchazo en la parte lateral del dedo,
evitando el pulpejo (es la zona más dolorosa).
Se puede utilizar cualquier dedo (el pulgar y el cuarto
dedo de la mano están más vascularizados y es más fácil
obtener la sangre)
El dolor también puede ser disminuido presionando la
zona que se va a pinchar con el dedo opuesto de la mano.
5º. Poner la gota de sangre obtenida en extremo de la
tira reactiva, la tira absorberá la sangre mediante
capilaridad.
6º. Comprobar el resultado obtenido.
7º. Anotar en la libreta de autocontrol.
6.2. CONTROL DE GLUCOSURIA Y CETONURIA
La medición de la glucosuria es la medición de la
cantidad de glucosa en sangre.
La glucosa que circula en sangre comienza a aparecer en
orina cuando sus niveles sobrepasan el “umbral renal”.
Este umbral se sitúa aproximadamente en 180mg/dl. No
obstante, es frecuente que en la infancia sea más bajo.
De cualquier modo, el umbral es individualizado para
cada persona.
El valor de la glucosuria en el tratamiento de la
diabetes es relativo ya que la existencia de glucosuria
negativa no permite distinguir si el paciente tiene
glucemia normal o se encuentra en situación de
hipoglucemia. Asimismo cuando la glucosuria sea positiva
se debe realizar la determinación de la glucemia puesto
que el resultado es orientativo pero no concluyente.
La cetonuria es la cantidad de cuerpos cetónicos en
orina.
Su determinación es necesaria cuando la glucemia sea
superior a 250mg/dl o cuando exista alguna enfermedad
coincidente.
Siempre que la cetonuria sea positiva se deberá
determinar la glucemia
En caso de cetonuria positiva seguiremos las
indicaciones y pautas que nos dará nuestro médico.
Medición de glucosuria/cetonuria:
- Se sumerge o moja directamente en la orina la tira
reactiva y se retira la orina sobrante.
- Se deja reposar el tiempo indicado en el frasco (2 minutos aprox.)
- Comparar el color del reactivo de la tira con la
escala de colores incluida en el frasco de tiras.
- Anotar el resultado en la libreta de autocontrol, bien
en gr. /l o bien en cruces (de 0 a ++++).
6.3. CUADERNO DE AUTOCONTROL
- En él se apuntarán diariamente los controles
sanguíneos y urinarios realizados.
- Se recomienda anotar inmediatamente los resultados en
el cuaderno o bien al final del día si lo hacemos
utilizando la memoria del medidor para poder analizar
así los resultados obtenidos ese día y ver si
necesitamos variar o corregir nuestro tratamiento.
- Se anotarán además las dosis de insulina administradas
y las raciones que hemos comido en el espacio destinado
para ello.
- Cualquier incidencia la reflejaremos en el apartado de
observaciones (hipoglucemias, enfermedades asociadas,
estrés, ejercicio, suplementos de insulina...) para no
olvidarlas y poder comentarlas con el médico cuando
acudamos a revisión.
- Siempre que se acuda a revisión médica, el paciente
deberá llevar su cuaderno de autocontrol.
6.4. FRECUENCIA DE AUTOANÁLISIS
Los controles glucémicos deben efectuarse de manera
regular con el objetivo de poder conocer lo mejor
posible el perfil glucémico durante todo el día.
La frecuencia debe de ser individualizada dependiendo de
cada paciente y nos vendrá dada por nuestro médico.
En el período inicial de la enfermedad o en cualquier
momento de inestabilidad la glucemia debe ser
determinada al menos 7 veces al día repartidas en:
- Antes de desayunar (en ayunas)
- Media mañana (aprox. 2h después del desayuno)
- Antes de la comida
- Antes de la merienda (aprox. 2h después de la comida)
- Antes de la cena
- 2h aprox. después de cenar
- 3h de la madrugada o 6h de la madrugada, o ambas
¿Cuándo aumentar la frecuencia del autoanálisis?
- Pacientes con mal control metabólico o
descompensaciones (hiper o hipoglucemias).
- Cambios de tratamiento.
- Enfermedades.
- Antes y después de actividad física intensa.
7. COMPLICACIONES AGUDAS
Ante cualquier duda dispone de un teléfono de urgencias
24 horas al día, llamando desde un teléfono fijo:
902226633
7.1. HIPOGLUCEMIA
¿QUÉ ES?
Hablamos de hipoglucemia cuando los niveles de glucosa
son inferiores a 60 mg/dl. Normalmente por debajo de
dicha cifra están presentes ciertos síntomas que luego
veremos, aunque también pueden aparecer con niveles
superiores de glucemia (entre 60 y 80 mg/dl) y en ese
caso también deberá tratarse.
¿POR QUÉ SE PRODUCE?
Sobre todo por tres circunstancias, aunque muchas veces
pueden coincidir más de una:
- Nos hemos puesto más insulina de la que necesitamos.
- No nos hemos comido todas las raciones
correspondientes.
- Hemos hecho ejercicio físico y no hemos reforzado con
las raciones recomendadas.
En esas situaciones los niveles de glucosa van
disminuyendo y el organismo pone en marcha mecanismos de
compensación para aumentar la glucemia, ya que muchos
órganos, sobre todo el cerebro, necesitan la glucosa
como combustible para poder realizar sus funciones. Para
ello se liberan una serie de hormonas (glucagón,
catecolaminas, cortisol, hormona del crecimiento,…) que,
además de subir la glucemia, serán las responsables de
gran parte de los síntomas que aparecen.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?
Aunque los síntomas son muy variables, en general las
hipoglucemias suelen manifestarse de la misma forma en
cada persona. Por eso es muy importante saber
reconocerlos desde el principio de la diabetes, tanto
por parte del niño como por parte de los padres y
cuidadores.
Ante una hipoglucemia, los primeros síntomas que suelen
aparecer son los siguientes:
- Sensación de hambre.
- Sudoración fría.
- Dolor abdominal.
- Dolor de cabeza.
- Cansancio.
- Palpitaciones.
- Nerviosismo.
- Sensación de hormigueo en los dedos con temblores.
- Llanto continuo en los niños más pequeños.
- Pesadillas durante el sueño.
Si ante esos síntomas en presencia de hipoglucemia, ésta
no se resuelve, aparecerán otros síntomas como
dificultad al hablar, cambios en el comportamiento y, en
los casos más graves, convulsiones con pérdida de
conciencia y coma. Aún así, estos síntomas graves no son
frecuentes en los niños diabéticos; y de hecho la
mayoría no los presentan nunca.
Puede suceder que los síntomas sólo aparezcan con
niveles de glucemia todavía más bajos (inferiores a 40
mg/dL). Se da en niños que tienen hipoglucemias y, por
así decirlo, su cuerpo se “acostumbra” a tener niveles
bajos de glucosa en sangre. Es una situación peligrosa,
ya que se dan hipoglucemias que pasan desapercibidas
(sin síntomas) y que no van a ser corregidas de forma
inmediata con el riesgo de que evolucionen a síntomas
más graves. Por ello, se deberán evitar las situaciones
de hipoglucemias mantenidas y de forma habitual.
¿CÓMO SE TRATA?
Cuando estamos ante una hipoglucemia de cualquier causa
actuaremos en 2 etapas:
- Al notar los primeros síntomas:
- Se deben tomar 10 ó 15 gramos (es decir 1 ó 1,5
raciones) de hidratos de carbono de absorción rápida
(sin grasas ni proteínas) para remontar lo más rápido
posible el nivel de glucemia. Los alimentos que deben
tomarse son: zumo, glucosa (pastillas de glucosport),
azúcar o refrescos azucarados.
- A los 10-15 minutos se repite el autoanálisis para ver
si se ha recuperado. El nivel de glucemia se suele
recuperar antes que los síntomas por lo que, una vez
recuperado, no se deben tomar más hidratos de carbono
aunque se tengan algunas molestias.
- Si no se ha recuperado, se repite la administración de
10-15 gramos de hidratos de carbono de absorción rápida.
- A continuación se deberán tomar hidratos de carbono de
absorción lenta para mantener los niveles de glucemia
adelantando la comida más próxima o tomando alguna
ración extra si falta mucho. Se deberán tomar alimentos
como el pan, las galletas o el yogur.
- Aún así, es importante recordar que no debe
aprovecharse una hipoglucemia para tomar bollos,
chocolate, pasteles,… ya que al ser hidratos de carbono
mezclados con grasas, van a producir una hiperglucemia
importante que se va a mantener durante horas.
Ante síntomas de hipoglucemia grave (con alteración del
nivel de conciencia), nunca se debe dar nada por boca
por riesgo de atragantamiento. En ese caso se
administrará glucagón intramuscular o subcutáneo:
- Media ampolla en niños menores de 7 años.
- La ampolla entera en los niños mayores.
- Una vez recuperado se tratará como en las
hipoglucemias explicadas con anterioridad y es
conveniente acudir a un centro sanitario.
¿CÓMO SE PREVIENE?
• Tomar las raciones de hidratos de carbono aconsejadas,
sin saltarse ninguna comida.
• Reforzar el ejercicio con raciones extra.
• Ajustar correctamente la dosis de insulina.
• Llevar siempre zumos, azúcar o caramelos.
• Consultar con el equipo diabetológico si las
hipoglucemias se repiten con mucha frecuencia, sobre
todo si son nocturnas.
7.2. CETOSIS / CETONURIA
¿QUÉ ES?
Es una situación en la que se produce un aumento de la
glucemia, bien porque la dosis de insulina es
insuficiente o bien porque hay un aumento de las
necesidades corporales de insulina (por ejemplo por una
enfermedad intercurrente añadida como un catarro o una
gastroenteritis).
¿POR QUÉ SE PRODUCE?
En una cetosis va a existir un aumento de hormonas que
se oponen al efecto de la insulina; por eso las células
no van a poder utilizar la glucosa como fuente de
energía y la glucemia aumenta. Al no poder emplear la
glucosa, las células utilizarán las grasas para obtener
energía produciéndose así cuerpos cetónicos como
residuo. Por eso, en el niño con diabetes
cuando
aparecen cuerpos cetónicos en sangre u orina acompañados
de hiperglucemia, es porque tenemos menos insulina de la
que necesitamos.
Tanto la glucosa que existe en exceso en la sangre como
los cuerpos cetónicos se van a eliminar por el riñón
junto con sales y agua, por lo que, si no se resuelve
pronto esta situación, puede producirse una
deshidratación y un cuadro de cetoacidosis grave.
Conviene recordar que cualquier niño, sea diabético o
no, puede presentar cuerpos cetónicos sin hiperglucemia,
siendo la causa en este caso un aporte insuficiente de
hidratos de carbono (suele suceder tras un ayuno
prolongado). Esta situación se resolvería aportando
hidratos de carbono de absorción rápida (como en las
hipoglucemias).
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?
Al principio, se produce un aumento en la cantidad de
orina con sensación de sed por los líquidos que se
pierden. Pueden aparecer otros síntomas acompañantes
como pérdida del apetito, dolor abdominal, náuseas o
vómitos y aliento con olor a manzanas.
Más adelante, si la situación no se corrige y se
mantiene durante un cierto tiempo, puede aparecer
dificultad para respirar y alteración del nivel de
conciencia.
¿CÓMO SE TRATA?
- INSULINA:
- Aumentar la dosis habitual de insulina, según las
necesidades: se aumenta de 1 unidad en 1 unidad en los
mayores de 2 años y de media en media en los más
pequeños.
- Poner suplementos de insulina rápida si precisa: la
cantidad depende de las necesidades y de la sensibilidad
de cada paciente, pero en general se pone 1 unidad por
cada 50 mg/dL que supere los 150 mg/dL (media unidad en
los menores de 2 años).
- ALIMENTACIÓN:
- Si la glucemia es superior a 250 mg/dL: se deben dar
líquidos para reponer el agua y las sales pérdidas,
evitando los hidratos de carbono de absorción rápida y
las grasas. Se emplearán las soluciones de rehidratación
oral y los caldos desgrasados.
- Si la glucemia es menor de 250 mg/dL: se administrarán
hidratos de carbono apetecibles por el niño y que se
digieran fácilmente, evitando las grasas y las proteínas
(porque su digestión producirá más cuerpos cetónicos).
Por tanto, puede darse leche y yogures desnatados,
galletas, pan, puré de patata, fruta,… todo ello
acompañado de líquidos abundantes para compensar su
pérdida.
- REPOSO: mientras el niño tenga cuerpos cetónicos debe
evitar hacer ejercicio o tener mucha actividad en el
colegio.
- AUTOANÁLISIS: son especialmente importantes en este
momento, ya que servirán para ir ajustando la dosis de
insulina en función de los niveles. Se deben realizar
cada 2 horas junto con controles de cuerpos cetónicos en
orina utilizando las tiras reactivas.
8. CONDUCTA ANTE UNA ENFERMEDAD EN EL NIÑO DIABÉTICO
8.1. PRINCIPIOS GENERALES
- Un niño diabético con un adecuado control metabólico
no tiene porqué tener más enfermedades que el resto de
los niños. Sin embargo, puede suceder que las defensas
del organismo disminuyan ante cifras de glucemia
elevadas de forma mantenida.
- Ante una enfermedad (proceso febril, infección
respiratoria, faringitis, infección de orina,…) se va a
producir un aumento de ciertas hormonas (cortisol,
catecolaminas, glucagón,…) que van a ser
hiperglucemiantes y cetogénicas, aumentando por tanto
las necesidades de insulina.
- Ante un cuadro de vómitos, como el niño no come, puede
haber hipoglucemias.
8.2. ¿QUÉ SE DEBE HACER?
- No hay que dejar de ponerse la insulina, ya que si
existen niveles bajos de insulina habrá más riesgo de
descompensación.
- Aumentar el número de autocontroles y medirse los
cuerpos cetónicos en orina.
- Dar un aporte adecuado de hidratos de carbono para
evitar la aparición de cuerpos cetónicos. Como se suele
tener menos apetito, habrá que dar alimentos apetecibles
y que se digieran fácilmente (purés, sopas, yogures
desnatados, galletas, leche, líquidos azucarados,…).
También deben darse líquidos de forma adecuada para
evitar que el niño se deshidrate.
- Ante una hiperglucemia, se debe actuar según las
pautas dadas en el apartado de Cetosis / Cetonuria.
- En caso de vómitos, se debe intentar la tolerancia
oral:
- Si la glucemia es menor de 150 mg/dL se hará con zumo
añadiéndole 1 cucharada pequeña de
azúcar.
- Si la glucemia es mayor de 150 mg/dL se hará con zumo
o con refresco de cola batida (en niños
mayores).
- ¿Cuándo debemos acudir al hospital?
- Vómitos persistentes sin que el niño tolere nada por
vía oral.
- Hiperglucemias que no se controlan a pesar del aumento
en la dosis de insulina.
- Presencia de 2 ó más cruces de cuerpos cetónicos en
orina.
- Hipoglucemias mantenidas.
8.3. MEDICAMENTOS
- No hay ningún medicamento contraindicado en el niño
diabético si es estrictamente necesario, aunque son
preferibles aquellos que no tengan azúcar.
- En general se prefieren las pastillas o las cápsulas
porque tienen menos azúcar que los jarabes. Como
edulcorantes en la composición, los preferibles son la
sacarina y el aspartamo. Cuando tienen sacarosa suelen
tener 2-3 gramos por cada 5 cc de jarabe, por lo que
debe tenerse en cuenta.
- Se debe vigilar la glucemia especialmente en caso de
tomar corticoides por vía oral o diuréticos tiazídicos
(como la hidroclorotiazida o la indapamida).
9. OTRAS RECOMENDACIONES
9.1. VACUNACIONES
- El calendario vacunal en los niños diabéticos no es
diferente al del resto.
- Además, la vacuna antigripal está recomendada en los
niños diabéticos a partir de los 6 meses, así como la
vacuna neumocócica conjugada heptavalente.
- No se aconseja la vacunación en caso de tener cuerpos
cetónicos.
9.2. CUIDADOS DE LOS PIES
- El niño diabético bien controlado no tiene más
problemas en la cicatrización de las heridas que el
resto de los niños.
- Aunque los problemas en los pies se dan sobre todo en
los diabéticos adultos con muchos años de evolución, el
cuidado debe aprenderse desde la infancia para evitar
problemas en el futuro.
- Recomendaciones:
- Lavar, secar e hidratarlos a diario.
- Cortar rectas las uñas.
- Utilizar calzado ancho, cómodo y transpirable,
revisando su interior para evitar que pueda hacer
rozaduras o callos.
- Llevar calcetines de algodón, hilo o lana, evitando
las fibras sintéticas.
- No andar descalzo evitando las fuentes directas de
calor.
- Ante cualquier herida o infección acudir al podólogo.
9.3. HIGIENE BUCAL
- Los niños diabéticos no tienen más problemas dentales
que el resto de los niños, pero la ingesta habitual de
productos azucarados para remontar las hipoglucemias
puede producir con mucha frecuencia caries.
- Por eso se debe extremar la higiene cepillándose los
dientes después de cada comida con pasta fluorada.
- Las intervenciones menores (empastes, extracciones,…)
las puede realizar su dentista habitual, siendo mejor
que se realicen a primera hora de la mañana después del
desayuno y de la insulina habituales. A media mañana
tomará las raciones en forma de líquido y el resto del
día será como habitualmente.
9.4. SALIDAS NOCTURNAS
- Los adolescentes con diabetes suelen aprovechar los
fines de semana para salir por la noche con sus amigos,
pudiendo descompensarse por la combinación de 4
factores:
- Se hacen menos autocontroles.
- No cenan de forma adecuada.
- Hacen mucho ejercicio físico (baile).
- Pueden beber alcohol y tomar drogas.
- Para evitar problemas se deben seguir las
recomendaciones siguientes:
- No abusar del alcohol, y si
se toma es
recomendable que sea acompañado de algo de comida
(raciones, pinchos,…) para evitar hipoglucemias.
- No dejar nunca de ponerse la insulina.
- Hacerse un autocontrol siempre antes de acostarse.
9.5. EXCURSIONES Y VIAJES
- El niño con diabetes debe participar en todas las
actividades que se organicen y que estén supervisadas
por un adulto.
- Nunca hay que olvidarse:
- Insulina y material para autocontroles.
- Algún alimento por si se retrasa alguna comida
incluyendo azúcares de absorción rápida para
remontar
las posibles hipoglucemias.
- Glucagón.
- Nunca hay que saltarse las comidas y tener cuidado con
el exceso de ejercicio.
- Cuando se viaje a países lejanos, donde la diferencia
horaria es muy grande, conviene hacer los cambios de
horario de forma progresiva.
- Cuando se viaje en avión, conviene llevar la insulina
y las tiras reactivas en el equipaje de mano, ya que en
la bodega las bajas temperaturas pueden alterarla.
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